El poder que tienen los deseos en el ser humano

La concordancia entre pedir, sentir y decir con emoción lo que se quiere es clave para que un deseo se realice.

Millones de deseosson los que el ser humano hilvana cotidianamente; sin embargo, son pocos los que, al final, se llegan a cumplir. Para alcanzarlos, coinciden los estudiosos del tema, sólo se requiere que la persona los pida con mucha emoción, fuerza e ímpetu. Si lo hace de esa manera, se libera de obstáculos el camino para hacer realidad una gran parte de los anhelos.

La mayoría de la gente piensa que para poder obtener bienes materiales y espirituales se debe, en primera instancia, ser una persona de una conducta intachable y caritativa con los demás. Pero no siempre es así. Tal y como lo señala el conocimiento de los expertos en el área, por muy buenas y caritativas que sean las personas, esto no significa que logren hacer realidad sus sueños. Incluso los “malos” parecen tener más suerte que los buenos en muchas oportunidades.

Según el clarividente y maestro de reiki Roguers Aguilar, esto sucede porque una de las leyes que rigen el universo —la que gira en torno al ser humano— es la ley de la atracción.

“Esta ley es la más fuerte, por eso es que las personas no se explican lo que sucede en sus vidas cuando, de pronto, se concreta algo que habían deseado con mucha fuerza; a veces sucede lo contrario por no poner tanto ímpetu en aquello. Entonces, los resultados los atribuyen a la suerte cuando en realidad la suerte o destino no existe”, indica el clarividente.

La ley de la atracción puede funcionar en la vida tanto en lo positivo como en lo negativo. La mayoría de las personas la desconocen, pero cuando la llegan a manejar y entender logran que trabaje a favor de uno.

“Dicha ley —explica Aguilar— es muy poderosa; por eso las personas deben actuar en trinidad, es decir que: piensen, sientan y digan su deseo, con esta concordancia pueden obtener su anhelo”.

Sin embargo, mucha gente indecisa rige su vida a la consigna: “que sea lo que Dios quiera” y con esas palabras lanza su vida hacia una incertidumbre. ¿Qué es lo que Dios quiere? En realidad, eso no se sabe, por eso es necesario tener la idea clara de lo que cada uno desea en su vida. A otros les sucede algo malo y dicen: “Dios me está mandando pruebas”, y ese es un intento de justificar su incapacidad para dirigir sus vidas.

Por eso, para lograr una existencia con un camino concreto, uno primero debe identificar qué es lo que quiere ser, lo que desea, y lo que pretende hacer o tener y luego pedirlo con fuerza: ésa es la fuerza espiritual.

El clarividente explica que “cuando uno tiene claro su deseo, le pide a ese espíritu lo que desea, y a partir de ello la vida se clarifica tanto que vienen a suceder coincidencias (apoyos) que el universo brinda para tener la visión más grande en pos de lo decidido”.

Quizá en muchos casos, las personas pueden hacer un poco de magia o de brujería para conseguir lo que quieren, pero eso no es necesario, pues —de acuerdo al experto— la magia sólo sirve para ayudar sicológicamente a las personas que la necesitan. Es un incentivo para ver algo físico que, en última instancia, ayude a mantener ese deseo que tienen.

“Ese espíritu del que se habla es la fe que habita en uno, es ese cosmos. Dios, Alá, Jehová o Krisma, o como se lo llame en otras regiones, es esa fuerza que mueve al planeta entero y a las personas”, asegura Aguilar

Por eso es bueno pensar en lo que uno quiere, ya sea en el amor, en el trabajo, en la salud o el dinero. Si el deseo es verdadero y sincero, se facilitarán las cosas y el universo confabulará para darle a uno aquello que realmente quiere en su claridad. La realización de los deseos es una confabulación del universo para mostrarnos que es posible llegar a donde todos deseamos.

Recomendaciones

Aquí van algunas recomendaciones que indica Roguers Aguilar, maestro de reiki y clarividente:

l Cada persona debe saber exactamente qué es lo que quiere, o desea.

l Es muy importante trabajar con visualización. La gente puede practicar, pensando o imaginando lo que desea.

l Pronunciar o leer la lista de deseos. Lo importante es sentir eso que quiere tener, ser o realizar.

l Tener una emoción. La persona con un ademán debe pedir su deseo estando seguro de que ya se cumplió y que lo está disfrutando.

l La meditación es algo contrario a la oración, porque con la oración uno habla con Dios y con la meditación, Dios se comunica con uno a través de la respiración. Por eso uno debe buscar su mundo interior a través de la meditación, es bueno quedarse tres, cinco, 10 ó 15 minutos meditando.

l Se logra meditar cuando la persona se sienta en la silla o en el piso con un almohadoncito que levante un poco los glúteos y luego se concentra en la respiración en la forma de inhalar y de exhalar el aire suavemente.

Complemento

Ayuda sicológica
Para la sicóloga Denisse Ampuero, la mente del ser humano está diseñada para creer, por eso las personas se condicionan a lo que quieren ver, sentir y oír, es así que el deseo siempre será saludable para las personas.

La especialista explica que “la gente que no tiene deseos es la que no está definida. El hecho de que uno pide algo es saludable, por eso cuando se le concreta, siempre quiere algo más”.

La sicóloga indica que es importante creer en que se concretará lo pedido, porque los deseos dan un motivo para vivir, son una razón de ser, por eso siempre que se tiene una meta o un motivo, las personas se deben movilizar para obtenerlo, “pues la motivación mueve a las personas para ser felices como seres humanos”, afirma.

Para ello hay gente que se condiciona más que otros y son más susceptibles a cierto tipo de cosas que no se pueden probar y éstas en la mayoría de las veces son las más crédulas y más sugestionables.

“Mediante la sugestión —comenta Ampuero— se puede creer todo, por ejemplo si uno es muy religioso y está enfermo puede asistir a la iglesia, ir donde el cura y creer que así se sanará, lo más probable es que sí tenga una mejoría; ese es el poder de un deseo, un fenómeno que ayuda sicológicamente a las personas”.

Por eso, en este tiempo hay una nueva corriente que habla sobre los pensamientos positivos, “la misma hace que las personas tengan buenos deseos y una buena forma de pensar”, argumenta Ampuero.

Fuente:  La Razon